Llevaba unos días sin verle, sin coincidir en ese intérvalo de tiempo en el que mis labios se dedican a apurar un cigarrillo y mis ojos laceran ávidos la avenida que se extiende ante mí, mientras me tomo un pequeño descanso en la tarea diaria…
Como la Marea
Me preguntaba hoy Silvia que cuánto tiempo hacía que no estaba en el “mercado” para poder afirmar tan solemnemente que hombres los hay, y a patadas. En todas partes, allá dónde vayas; como un hermoso campo florido y exultante que se extiende ante nosotras con el colorido de su danza del apareamiento…
Mar adentro, mar adentro…
The Unforgiven
what I’ve felt
what I’ve known
never shined through in what I’ve shown
never be
never see
won’t see what might have been…
It’s Coming Down
Sí, hoy está más contento, y es que no hay nada como hacerles creer que son lo más hermoso de la creación.
De hecho, tampoco van muy desencaminados…
How The Gods Kill
Glenn precisa un respiro, está agotado y sudoroso, y pide salir. Y no puedo negarme, pues escuchar su preciosa voz es bálsamo para mis oídos…
(No voy a hablar hoy de su hermosa anatomía porque no quiero que os hagáis una idea equivocada de mi. ¿O ya os la habéis hecho? Ja ja)
Path
I want to live in fire
with all the taste i desire
it`s all good if you let me dive
with sharks on the ground…
One
Citándome a mí misma, antes de partir a mi morada después de un día árido en términos laborales, rememoro una entrada en el Blog de mi hermana.
Una entrada especialmente emotiva para mí…
El Regreso
¡Ya están aquí! ¡Ya han vuelto!. Guapísimos, cargados de sonrisas, de aspecto saludable, y de una tonalidad epidérmica que muchos quisieran (me incluyo en el saco), llamaron insistentemente a mi timbre no mucho después de haber llegado yo misma a mi humilde cuadra y poco antes de guarecerse ellos mismos en su dulce hogar (ventajas de vivir al lado).
Él: Nos llevamos a los perros, para que estés más tranquila
La hermana preñada: Sí, porque tiene que haber sido durillo…
Yo: No importa, venid más tarde hombre, si ya no viene de un día y son unos ángeles. Voy a echarles en falta…
En falta, lo que se dice en falta, tampoco es que fuera la frase que me dictaba mi mente, pero sí la más adecuada para el momento (la diplomacia no es que me caracterize, pero también la domino). Con mi Cocker tengo más que suficiente y hasta me sobra, pero si a ese pequeño engendro medio payaso le sumas a otro igual que él, hermano de camada y su clon, y a un Malamute que pesa toneladas (a mi me lo parece cuando me pone sus grandes patorras encima para saludarme), el cóctel está servido para el inminente desastre neuronal de la que suscribe.
Sin embargo, ha sido divertido pasar estos 10 días juntos, pero más divertido era sacarlos a pasear (¡oh, si, qué risas!), intentando controlar las tres correas como buenamente podía… porque Loko (el Malamute del demonio) está acostumbrado a ir suelto, pero con su amo (un amo de 1’90 m de altura y una masa muscular escandalosa), y yo no quiero responsabilidades subsidiarias con esa hermosa bestia si se lanza al ataque contra el primer chucho que le ladre un poquito más alto de lo normal… que no es que sea violento, pero a él no le sopla ni el viento (como a su bello amo, todo sea dicho).
Y se fueron los cuatro a retozar a su casa…
Y anoche dormí como una reina, relajada, con mi perrito a los pies del lecho. Ni siquiera fui capaz de venir a dejar mi recomendación musical pues caí sobre mi mullido colchón a peso… ayer ni Glenn Danzig estaba para ser mostrado públicamente y prefirió esconderse conmigo bajo las sábanas. Sí, me tomé un respiro, pero no quiero romper el ritmo tomado, así que no sirva de precedente éste desliz.
Por ello es que aquí estoy ésta mañana, despejada (yo, porque el día está cubierto), sin llamadas ni visitantes inoportunos. Hasta percibo en mí cierto sentimiento de paz y amor hacia mis dos compañeros, aunque continúen con los mismos quehaceres de la semana pasada (es decir, ninguno)…
Conste que no ha sido el relax por el alejamiento de los perros (admito que les he echado de menos al levantarme; no hay nada semejante a los buenos días que propinan éste tipo de acompañantes), sino por el triunfal regreso de dos de los seres a quienes más aprecio y sin los que parte de mi vida carecería de sentido.
The show must go on…
¡Y buenos días!
© Sonja (2006)

De buena mañana les he llamado desde el trabajo, un poquito por ver como había pasado la noche mi hermana después del viaje, y otro poquito por no apartarme de mi línea, es decir, por joder ja ja


































