Sin acritud

Sin acritud por ser la única al parecer con ganas de trabajar, por no decir con cara de idiota, que no me parece una denominación adecuada para una señorita.

Sin acritud por no tener los santos ovarios de enviar a ese lugar pestilente dónde todos hemos ido alguna vez, a ese pobre hombre que se ha atrevido a cruzar la puerta cuando, alegremente, cual cascabelillos rocieros, nos disponíamos a efectuar nuestra primera escapadita a la calle (¡A fumar, a fumar!)

El hombre atrevido: “Necesito ese documento en pdf para hoy porque el coordinador está que trina, ¿me lo puedes preparar?”

Yo: ¡Claro, pero antes me vas a permitir que vaya un momentito a la narcosala, ¿eh?!

El hombre atrevido e inconsciente: ¡Ah, pues bajo con vosotros!

Yo: ¡Genial! (he tenido la ligera impresión de que mis colmillos se alargaban porque los he sentido punzando contra mis labios)

Y si las puertas del ascensor se hubiesen abierto mostrando el vacío inmenso y oscuro de sus fauces, le hubiera empujado con premeditación, alevosía y una estridente carcajada. A él y a mi compañero, el que se ha hecho el loco, el que lleva jugando al “Age of Empires” desde que regresó de vacaciones (y lo hizo una semana antes que yo) y ayer comenzó a atormentarme con la cantinela: “No sé, pero creo que me he constipado”

Sin acritud, porque no es el hecho de pasar un documento a pdf y aquí acaba todo sino que son aproximadamente la friolera de unos 50 documentos, en word, en excel, en autocad y otros que deben ser escaneados, para seguidamente hacer todo el montaje. Que no es nada, que tengo la mano rota con ese tipo de faenita, pero mi pc es más lento que un caracol cuesta arriba, al escaner que tenemos le deben quedar como mucho dos cortes de pelo (y estoy siendo muy generosa) y, lamentablemente, ponerte manos a la obra mientras de reojo ves al susodicho compañero con sus batallas y a la niña de Sant Cugat parloteando sandeces al teléfono con sus amigas, no es algo que me haga estar precisamente en uno de mis mejores momentos.

Pero, sin acritud, aunque no sepa cuan larga será hoy mi jornada laboral.

En cualquier caso, ello no me impide poder conectarme (¡faltaría más!) y mientras se montan los pdf’s con el distiller (lento, lento, muy lento…) me pongo a escribir en mi bitácora. Lo que me hace pensar que voy a darle al play a uno de los vídeos de Danzig (previo aumento de volumen de mis altavoces) para que estos dos salgan de sus quimeras y, con un poquito de suerte, den con sus traseros contra el suelo tras la rotura de tímpanos…

Lo dicho, sin acritud.

Y buenos medios días a todos.

© Sonja (2006)

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  • Si hoy me llama mi jefe, le cuelgo…
Published in: on Jueves, 17 agosto 2006 at 12:35 pm  Comments (8)  

I Wanna Find Hell With You

Glenn Danzig

La canción no se llama así sino “MOTHER”, pero es que escuchando esa letra es lo primero que me viene a la mente…

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Published in: on Jueves, 17 agosto 2006 at 12:34 am  Comments (7)